La luz se escapa, enciende, huye a prender más hogueras. La antorcha que abrazsará al mundo...

viernes, mayo 28, 2010

Las mentiras que nos contaron del derecho

El derecho, como sistema, se sostiene sobre algunas interesantes mentiras, "postulados" para su autoconservación, que sólo masticamos cuando salimos de la facultad. La razonabilidad del legislador. Ese superhéroe del derecho, presuntamente ser humano dotado de un elevado sentido de la enormidad de las normas -y su contenido- que componen la maraña de sinsentidos que nos hacen aprender -a repetir- en la facultad. El legislador no se equivoca, hay que romperse la cabeza armonizando la maraña. El legislador todo lo sabe, los torpes somos nosotros que no encontramos el verdadero sentido de una ley, su reforma o derogación. Otro tanto pasa con los actos de la administración, cuya legitimidad se presume, igual que la constitucionalidad de las normas. Sólo un esfuerzo denodado de nuestra parte (mental, probatorio) habilita destruir la presunción de "superheroidad" del legislador, el derecho, la administración. Pobres nosotros los ciudadanos comunes, los que no entendemos la "naturaleza jurídica" de las cosas, los "institutos" del derecho (elementos dispersos que un día lograron acorazarse en el tiempo bajo la más fuerte y respetable categoría de "instituto"). La disciplina, su vocabulario enrevesado, ciertas prácticas, ciertos rituales.