La luz se escapa, enciende, huye a prender más hogueras. La antorcha que abrazsará al mundo...

viernes, marzo 21, 2008

A year later...

Jelou all of you, o en realidad all of me, pues soy yo quien termina leyendo mi blog :-). Muchas cosas han pasado pero no quiero reseñarlas... estan fluyendo, no tienen forma, no puedo ni debo plasmarlas. Este verano devoré casi todo lo que de Philip K. Dick cayó en mis manos, un autor de ciencia ficción preocupado por la marcha del mundo, y de los tres tomos de cuentos que leí (además de las novelas), existe uno en particular que insiste en que lo recuerde.
La Tierra estaba devastada por una guerra nuclear (recuerden que Dick escribe en lo peor de la Guerra Fría) y diversas expediciones buscaban otro planeta habitable, sin éxito. Finalmente llegan al único disponible, donde encuentran rastros de una civilización que vivió hace millones y millones de años y que, a todas luces, habían abandonado el planeta. Este, por demás en ruinas, conservaba en una bóveda todo lo que representaba la cultura en aquellos tiempos, y mediante una proyección los expedicionarios pueden comprobar que sus habitantes habían migrado hacia una tierra virgen y frondosa... muy parecida a la Tierra. La conclusión es obvia y la conciencia de uno de los integrantes de la expedición estalla: "¿es que vamos a seguir buscando nuevos mundos para destruirlos?".
Es patético de mi parte intentar agregar algo más cuando las conclusiones, la impotencia, deben estar revoloteando por sí mismas, pero la conciencia de lo que no tomamos conciencia es más fuerte que mi dignidad: sigo creyendo en las acciones chiquitas que impactan en nuestro mundo de 2x2 y que contagian al mundo del vecino, y del vecino del vecino, entrar por la puerta chica. No recuerdo ninguna gran acción empezada como tal que no fuera radical (algo así como "ya que vamos a hacerlo, hagámoslo sentir"), se volviera dogma y finalmente violenta. ¿qué vamos a hacer para evitarle una mancha más al tigre?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ayer nomás, me inspiraba la posibilidad de contribuir a cambiar el mundo, de la revolución hacia algo aún sin forma, pero que definitivamnete sería mejor que el sistema vigente. Pero el sistema somos nosotros, y es la esencia del hombre la que nos lleva a la destrucción.

Lila G dijo...

No creo que en la esencia del hombre esté el llevarnos a la destrucción, sino en la "carne", en su yo-ísmo... en la esencia está el bien, pero lo perdimos allá con la manzana y el arbol...

Anónimo dijo...

La humanidad hizo mucho más que sólo tomar la manzana del árbol. Se la comió, y organizó la sociedad y los sindicatos, las autoridades y la corrupción. Tal vez esto último primero. La multiplicación de los problemas es mayor al crecimiento de la población, porque cada habitante genera más de varios problemas. Si el sistema fuéramos sólo nosotros sería facil cambiarlo para mejor. Pero además de nosotros están LOS OTROS, y EL TODO, que son entes poderosos que no pueden dejar de crecer y estorbar. Pensémonos de nuevo, más ampliamente. Saludos, Pablo. www.filatina.wordpress.com